viernes, 5 de diciembre de 2008

Un buen amigo.

El martes por la tarde estaba en mi casa merendando y llego mi hermano y me dijo; Esteban sabes a quién se encontraron ayer muerto, yo le dije no, dime. A Carlos, Carlos el lagarto, no me lo podía creer y le dije que cuando era el entierro y me dijo que había sido por la mañana.
Le dije que por que no me lo había dicho antes, el me respondió por que me acaban de llamar y me acabo de enterar. Y ¿Como ha sido? Se lo han encontrado ahorcado, se me vino el mundo encima.

Lo primero que se me vino a la cabeza fue la última vez que le vi, hace como dos meses, yo fui a cenar con unos amigos, por que era la despedida de uno de ello, fuimos a La choza que es el restaurante donde el trabaja desde que abrió el restaurante. Cuando lo vi nos dimos un abrazo, cuando tu ves a alguien que aprecias y que te aprecia el a ti se nota, se le podía notar en la cara que se alegraba de verme.

Nos sentamos en la mesa y empezamos a comer, yo en el segundo plato me levante a fumar un cigarro, como no había mucha gente le dije a Carlos que si quería uno, me dijo vamos a echarlo, mientras que nos fumamos el cigarro estuvimos hablando la verdad no se de que lo que si se que al final hablamos de fútbol y que el ya llevaba mucho tiempo sin jugar. Cuando termine el cigarrillo me fui para la mesa.

Cuando estábamos en la mesa y ya nos ponían el segundo plato se acerco a la mesa y yo le dije; Carlos tu ahora podías estar ya jubilado del fútbol y con mucho dinero, me miro y me sonrió. Yo le dije a los de la mesa que era el mejor jugador que había visto por aquí jugando.

Cuando nos fuimos nos volvimos a dar un abrazo para despedirnos y como es habitual nos dijimos haber si nos vemos un día y nos tomamos algo y hablamos. Nuca pude pensar que seria la última vez que lo vería.


Lo segundo que se me vino a la cabeza fue mi primer viaje con Los juveniles de la esteponera, yo tenia 14 años era en mayo más o menos y el había sido con 16 años recién cumplidos convocado con la esteponera de regional, yo entre en el autobús y me senté solo, el se vino y se sentó a mi lado, y me dijo que como estas, bien gracias, el me dijo que el campo donde íbamos a jugar era un campo muy duro y el publico estaba muy en lo alto que no me asustara, el vino como un veterano a darles consejos a un joven y eso que solo era un año mayor que yo, no jugué ese día el entrenador no me puso, creo que hizo bien yo era un chico delgaducho y con 14 años y los de el otro equipo era todos de 18 y muy duros entrando. Pero nunca podré olvidar los consejo de ese amigo y el apoyo que me dio ese día.

Deja dos niñas y mujer, espero que tanto a sus niñas y su mujer todo le valla muy bien.

2 comentarios:

Esteban dijo...

Hoy hace una semana que se fue, seguro que donde este estara de buen humor nunca lo vi serio.

Gilda dijo...

Que duro, algo así marca sin duda, ahora si que me he quedado sin palabras que decirte, porque es muy duro, lo que se te puede pasar por la cabeza para hacer algo así, y abandonar a tus hijas.
Un beso.